“Excelente comida Malagueña y andaluza!”

Ya había estado con amigos y hoy con un cliente danés he quedado fenomenal. Nos han servido un caldito de pintarroja con almejas de primero, que levanta el apetito y atempera el estómago, con su chorrito de jerez y unas gotas de limón. Después, para compartir, unas gambas blancas de Málaga, hervidas en agua de sal de mar, se pelaban sin esfuerzo en su justo punto de sal y cocción. Para terminar con una brocheta de rape y verduritas con patatas a lo pobre.

De postre una milhojas de natillas y nata. Todo un lujo a un precio muy razonable.
El servicio rápido y atento, y a los cafés se acercó a preguntar cómo estaba todo el cocinero propietario Tomas, invitándonos a un chupito de orujo.
Calidad /precio de diez!